Tu miedo a despedirlo está matando a tu equipo

Cata
Head of UX

No contrates a quien no puedas despedir

Creo ciegamente que una empresa debe cuidar a su gente, pagar por encima del mercado, cultivar una cultura sana y ser, genuinamente, un lugar increíble para trabajar.

Sin embargo, así como un empleado no tiene la obligación de quedarse donde recibe un mal trato, una empresa no le debe el puesto a nadie que no cumpla con su parte.

Si alguien tiene un rendimiento consistentemente bajo o una actitud tóxica que envenena el ambiente, esa persona debe irse.

Si no despides por la empresa, hazlo por tu gente. Tienes la obligación de proteger su cultura y su paz mental. Retener a la persona equivocada no es bondad, es negligencia hacia el equipo que sí se esfuerza cada día.

El coraje de decidir

Los grandes líderes se distinguen por su voluntad de tomar decisiones difíciles. Mantener a una persona que no encaja es, en muchos sentidos, una variante del dilema del tranvía: por evitar el conflicto de despedir a una persona, estás permitiendo que el “tren” arrolle el bienestar y la productividad de todo tu equipo.


Si tienes dudas sobre si alguien debe salir de tu organización, hazte esta pregunta:
Sabiendo todo lo que sabes hoy sobre su desempeño y actitud: ¿Volverías a contratar a esta persona?


Si la respuesta es un “no” rotundo, la decisión ya está tomada. Solo te falta ejecutarla.

 

Por qué la toxicidad es viral

El profesor de psiquiatría de la UCSF, Dr. Cameron Sepah, hace una observación sobre las consecuencias reales de mantener a los malos empleados , escribiendo que:


“El mayor error que veo que cometen las empresas es retener a los imbéciles competentes porque se les considera cruciales o difíciles de reemplazar. Sin embargo, al hacerlo, no solo refuerzan pasivamente su comportamiento al tolerarlos y ascenderlos, sino que implícitamente transmiten al resto de la empresa el mensaje de que, básicamente, pueden salirse con la suya mientras la dirección los considere indispensables. Imagínense la cultura que esto crea con el tiempo.”


Lo que muchas organizaciones no comprenden es esto: lo que permites, lo apruebas.

El coste real

Retener a los peores empleados es la forma más rápida de perder a los mejores. Los empleados de alto rendimiento no toleran trabajar junto a personas que restan. Según datos de la industria, reemplazar a un buen empleado puede costar hasta el 200% de su salario anual.


Mantener a alguien inadecuado no es “ser buena persona”; es ser negligente con el resto del equipo. Al despedir, no solo proteges tu cultura, sino que le das a esa persona la oportunidad de empezar de cero en un entorno donde quizás sí encaje.

 

Nadie tiene que quedarse en un trabajo que no le gusta, y tú no tienes que conservar a alguien que no quiere estar ahí.


La salud de tu organización depende de tu capacidad para decir adiós.

 

Fuentes:

  • Naval Ravikant: The Almanack of Naval Ravikant – Sobre la asimetría en la contratación.
  • Netflix Culture Deck: El concepto del “Keeper Test” para evaluar talento.
  • Dr. Cameron Sepah: “Your Company’s Culture is Who You Hire, Fire, & Promote” – Sobre la tolerancia a comportamientos tóxicos.
  • Center for American Progress: Datos sobre el costo financiero de la rotación de personal (Boushey & Glynn).

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